Con la voz entrecortada y el corazón lleno de gratitud, el comandante José Intriago Cedeño se despidió de la institución que marcó su vida. El Benemérito Cuerpo de Bomberos Portoviejo le rindió una Parada Especial en honor a su trayectoria, reconociendo no solo su liderazgo, sino su calidad humana.
“Yo he sido un componente más de esta noble institución”, expresó con humildad, dejando claro que su mayor fortaleza fue mantener unido al personal, fortaleciendo el compañerismo y el sentido de pertenencia. Durante su gestión impulsó la planificación y el desarrollo institucional, marcando hitos como el inicio de la construcción de la nueva compañía en Picoazá y la proyección futura en Riochico.
También fortaleció los equipos de respuesta con herramientas e implementos que hoy brindan mayor seguridad al personal y mejor atención a la ciudadanía.
Sincero, amable y siempre cercano a su equipo, José Intriago Cedeño deja un legado que trasciende el mando: deja familia, unidad y compromiso encendido en cada bombero.





















