Con sonrisas, juegos y mucho entusiasmo, 60 niños y niñas de la ciudadela San Gregorio, conocida como La Piñonada, recibieron un mensaje que puede salvar vidas. La caravana de Prudencio y sus amigos llegó a este populoso sector de Portoviejo para compartir conocimientos sobre prevención de riesgos de una manera sencilla y divertida.
Durante la jornada, los pequeños participaron y aprendieron que la seguridad también comienza en casa, en la escuela y en su comunidad. A través de las actividades, Prudencio se convirtió nuevamente en ese personaje cercano que ayuda a los niños a reconocer los peligros y a saber cómo actuar ante una emergencia.
Más que una capacitación, fue un encuentro para sembrar prevención desde la infancia. Porque cuando un niño aprende a identificar un riesgo, también puede convertirse en un pequeño mensajero de seguridad para su familia y su comunidad. Prudencio y sus amigos continúan llevando este mensaje por cada rincón de Portoviejo.








